Bienvenido!

Archivo de la categoría: Ganadores 2016

José Abigail Lozano – El capitán de los 7 mares

joseabigail

José Abigail reconoce que la decisión de estudiar geología en los 50 no fue altruista. Entonces la profesión era tan impopular que hasta se confundía con teología, pero él sabía que era la vía para encontrar minas y petróleo. Con los años, este Master of Sciences de la Universidad de Tulsa y doctor en Geología Submarina de la Universidad de Columbia se dedicó levitra 20 mg tablets price al estudio de los océanos y entendió el error de la humanidad al promover la degradación del Planeta.  Se acercó a los debates ambientales, y hoy cuestiona que si bien el Gobierno colombiano sabe que hace 50 años se están produciendo inundaciones por el fenómeno de El Niño, que todos los años hay muertos, que se pierden cultivos y que fallecen animales, tanto las autoridades como los ciudadanos, y hasta los científicos, siguen sin actuar apropiadamente

Laboratorio de ideas – Parque Tecnológico Guatiguará

El Parque Tecnológico de Guatiguará, en Bucaramanga, se considera una de las principales casas científicas de Colombia. De ser un solitario laboratorio en el que funcionaba el campus de investigación de la Universidad Industrial de Santander, se transformó en 15.000 metros cuadrados de espacios con máquinas de última tecnología. Es allí donde investigadores pueden desarrollar sus proyectos científicos sin salir del país. Daniel Molina, profesor de química que trabaja en el parque, destaca que el éxito de Guatiguará consiste en saber “leer a la sociedad, aterrizar el lenguaje sofisticado de las ciencias, y llevarlo al lenguaje de otros que necesitan soluciones”.

Jaime Eduardo Bernal Villegas – Jaime, el explorador

jaimeeduarno

El hombre que le abrió las puertas a la genética en Colombia es un médico aficionado a enseñar. Labró su propio camino desde que era estudiante de tercer año en la Universidad Javeriana y se ingenió la forma de montar un laboratorio que hoy en día es el Instituto de Genética Humana de su alma máter.

Para hacer investigación en Colombia decidió prepararse en Inglaterra, donde cursó el doctorado en Genética Humana de la Universidad de Newcastle, en la misma región inglesa en la que se desarrollaban las novelas médicas del escocés A. J. Cronin, que él leía cuando era niño.

Con el tiempo fue encontrando en la diversidad étnica del país un laboratorio de experimentación científica, a pesar de las dificultades de hacer trabajo de campo en medio del conflicto armado. El resultado, más de 20 libros y 150 publicaciones de su proyecto bandera: la Expedición Humana.

Para Jaime, la genética es su razón de ser. Ahora lo hace desde Cartagena, como rector de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

El fénix del arte – Movimiento Cultural de la Comuna 13

movimientocultural

Una revolución sin muertos. Una oportunidad para los jóvenes del “no futuro”. Los movimientos culturales de la Comuna 13 de Medellín han representado eso y cialisfrance24.com mucho más para quienes nacieron en la periferia. Después de la Operación Orión en 2002 se crearon diferentes colectivos culturales para volverse actores de paz. La herramienta de transformación más poderosa que encontraron fue el hip-hop, cultura que nació a finales de los sesenta, en los suburbios de Nueva York, en medio del ambiente hostil que vivían las comunidades afro.

También se sumaron otras artes. Un ejemplo es el Grafitour, iniciativa que lleva a extranjeros y ciudadanos a un recorrido por la comuna. En 2002, cuando empezó, participaban 100 visitantes, pero el miedo se ha ido perdiendo y hoy, según Jehhico, líder cultural de la zona, llegan cerca de 500 visitantes al mes. Además de los tours han pintado fachadas, arreglado techos y se han creado pequeños negocios de bebidas y comida.

De aquella Comuna 13 recordada por los desaparecidos y la guerra entre bandas queda la memoria, las cicatrices. Sobre ello los movimientos culturales han construido un lugar que no está cercado y que no produce miedo. “Hay personas que no se imaginaron viniendo aquí. Algunos lloran cuando ven los cambios, eso nos alegra”, señala Jehhico.

Blanca Uribe Espitia – La vuelta al mundo en piano

A su edad, la maestra Blanca Uribe ha vivido más tiempo por fuera del país que en Colombia, pero eso no la ha hecho sentirse menos colombiana. Cuando decidió regresar lo hizo convencida, porque nunca sintió haberse ido. Siempre, como dice ella, tuvo un pie allá –Nueva York, Viena– y otro acá, y su broma con el día de la jubilación era conocida: le decía a  sus amigos en La Gran Manzana que al día siguiente de cumplir 65 años se compraba un tiquete para volver a Colombia.

Cuando regresó, las montañas de Medellín no eran las que había visto a sus 13 años. Encontró una ciudad más ocre. A su regreso no pensó ser docente, pero sabiendo que ya tenía experiencia en Nueva York, decidió formar una generación de pianistas jóvenes y talentosos. No hay nada ahora que la haga sentirse más orgullosa que sus alumnos: le sudan las manos al ver a sus estudiantes en un concierto. Eso no le pasa cuando se sienta a tocar el piano y entra en ese otro mundo, el de la música. Ahora su tiempo se divide entre sus estudiantes y tocar el piano.

Todavía hay muchos repertorios por aprender.

La hinchada del cielo – Comunidad antioqueña y Club Atlético Nacional

comunidadantioquena

Ni los más grandes artistas que se han presentado en Medellín tuvieron la asistencia del homenaje póstumo a las víctimas del siniestro aéreo del Chapecoense, y a sus familias. El 30 de noviembre de 2016, día en que se jugaría la final de la Copa Suramericana entre el equipo brasileño y el Nacional, la solidaridad acheterdufrance.com del pueblo antioqueño se vistió de blanco, con ramos de flores y velas. El estadio Atanasio Girardot no alcanzó para albergar a 30 mil personas que querían expresar su sentimiento de solidaridad a las familias de los fallecidos. A Brasil.

La tristeza  fue colectiva. Los jugadores y directivos del club verde, los habitantes de la región, el cuerpo de rescate, los sicólogos, los traductores y la comunidad se unieron para ayudar. El Atlético Nacional inició la ola solidaria, y su presidente Juan Carlos de la Cuesta sugirió a la Conmebol darle el título de la Copa Suramericana al Chapecoense, pese a ser el único trofeo suramericano que le falta a Nacional, e impulsó la idea de que los aficionados que compraron la boleta para la final y recargaron su abono, tuvieran la opción de donar el dinero al club brasileño.

La tragedia fue de todos. Un abrazo que llegó hasta Brasil, que le dio la vuelta al mundo.

Jairo Antonio García Cuartas – El pintor de letras

Jairo García se ordenó como sacerdote, pero se retiró por cuestiones de fe. Aunque es de Itagüí, Antioquia, hace 23 años se fue a Tumaco, y en esos ires y venires de las miserias, de ver el dolor de la gente del Pacífico, se volvió escéptico. Decidió ayudar a la comunidad desde la educación.

Se enamoró del pueblo y empezó a cambiar vidas, incluso la suya: se casó y tuvo dos hijas. También se hizo profesor y empezaron las ideas achaten-suisse.com y las cuentas:al ver a Tumaco con 203.000 habitantes y 60.000 estudiantes inscritos en el registro académico, y solo una biblioteca pública, en la zona más marginal del municipio, se le ocurrió crear una bicibiblioteca. Ahora ya tiene dos, desde las que cuenta historias a los niños de la región en el parque Colón y en el barrio La Florida, de Tumaco. Sus usuarios no solo leen, sino que juegan, cantan, ven películas, títeres y programan conciertos.

En las bicibibliotecas viajan los libros, y además los sueños de que con la lectura se puede cambiar el mundo. Jairo se imagina a Tumaco con dos o tres grandes bibliotecas. Por ahora pedalea.